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Padre Dr. Waldemar Labusga,
Búsqueda de la unidad entre la TAC y la Iglesia de Roma.
Una reseña histórica*

                           

Introducción

Como todo en nuestra vida, las cosas de la Iglesia tienen su historia y hasta su prehistoria. Para poder entender nuestro presente, es bueno conocer nuestro pasado.

El nombre Ecclesia Anglicana significa en Latín: Iglesia de Inglaterra. Anglia significa en el mismo idioma Inglaterra, Anglicana - de Inglaterra.

1. La evangelización de las Islas Británicas

Los primeros Cristianos llegan a las Islas Británicas en el siglo II y III. Se cree que entre los soldados romanos algunos eran Cristianos.

En la primera mitad del siglo IV se celebra en lo que hoy es Francia, un sínodo, en el cual participan 3 obispos británicos. Los historiadores mencionan que los 3 obispos eran pobres y que los demás obispos les pagaron el largo viaje.

A fines del siglo VI, en 597, el Papa Gregorio manda al monje benedictino Agustín a Inglaterra para que re-evangelice las Islas Británicas, ya que desde el siglo II y III pasaron muchos años y la fe católica disminuyó a causa de los numerosos movimientos de pueblos que hubo en aquel entonces en Europa.

El monje benedictino y luego obispo Agustín establece su sede en Cantórbery, en el sur-este de Inglaterra, a unos 100 km de Londres. En el mismo año 597 comienza la construcción de una abadía benedictina en Cantórbery, que perduraría casi mil años hasta su disolución a mediados del siglo XVI. En el mismo año Agustín comienza las celebraciones religiosas en la iglesia de San Martín en Cantórbery, que hasta hoy es el templo más antiguo, aún en uso, en las Islas Británicas.

Con el transcurso de los años la Iglesia se establece, forma varias diócesis y dos provincias, la de Cantórbery en el sur y la de York en el Norte de Inglaterra1.

2. La separación de Roma

En el año 1534 el rey Enrique VIII separa a la Iglesia de Inglaterra de la Iglesia de Roma en condiciones y por motivos que todos más o menos conocemos. Todos sabemos que se trataba más bien de asuntos personales del rey, que deseaba casarse por segunda vez y no podía obtener la anulación del primer matrimonio por parte del Papa.

Es bueno recordar aquí que sería falso decir - como dicen algunos - que la Iglesia Anglicana comenzó en el año 1534. Como se acaba de demostrar, la Iglesia Anglicana tiene sus raíces en el siglo II, o mejor dicho, es una Iglesia Apostólica, es parte de la Iglesia fundada por Jesucristo sobre la base de los Apóstoles.

3. El Movimiento de Oxford

En la primera mitad del siglo XIX aparece en Inglaterra el así llamado Movimiento de Oxford, del cual quizás el representante más conocido sea el Padre y luego Cardenal John Henry Newman. La meta de este movimiento era profundizar teológicamente sobre la Iglesia y demostrar que la Iglesia Anglicana es una Iglesia que con toda la razón tiene los cuatro atributos de la Iglesia de Cristo, o sea es parte de la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica. Los autores editaban los así llamados “Ensayos para los tiempos” o “Tratados” (en inglés: “Tracts”), en los cuales exponían su posición. El quizás más famoso, el que más “revuelo” causó, era el “Tract 90” elaborado por Newman y publicado en 1841. En la Introducción a este Tratado, el futuro cardenal sostiene que los 39 Artículos, que doctrinalmente son esenciales para la Iglesia Anglicana, “no son inconsistentes con la fe Católica”2 o en otras palabras, pueden ser entendidos de manera perfectamente Católica, ya que la opinión general era de que los 39 Artículos son más bien la expresión de una fe Protestante. Esta tesis causó mucha polémica y precipitó el pase del Padre Newman a la Iglesia Católica Romana en el a
ńo 1845.

4. El acercamiento

Pasemos a los últimos 50 años.
En 1960 el arzobispo de Cantórbery, Geoffrey Fisher visita al Papa bueno Juan XXIII en Roma y entre los temas tratados se habla también de la unidad entre los Anglicanos y la Iglesia Católica Romana. Un poco después el Papa escribe:

“Aparece una nueva esperanza para aquellos que se alegran de llamarse Cristianos y sin embargo están separados de la sede apostólica, que puedan hacer su camino hacia la única Iglesia de Cristo, para buscar y seguir esta unidad por la cual Jesucristo imploró al Padre celestial en sus oraciones fervientes”.

En marzo de 1966 el sucesor del arzobispo Fisher, el arzobispo Michael Ramsey visita oficialmente al Papa Pablo VI. El encuentro tiene lugar en Roma, en la basílica de San Pablo Extramuros. Los dos firman una Declaración Conjunta en la cual proclaman “la penitencia por el pasado, el agradecimiento por las gracias del presente y la urgencia y compromiso con el futuro, en el cual la meta común es la restauración de la unidad orgánica plena”.

En 1968 los obispos anglicanos reunidos en Lambeth, Inglaterra, apoyan el acercamiento del Arzobispo a la Santa Sede y el trabajo de la recientemente formada Comisión Internacional Anglicana-Católica Romana. Los obispos proponen reexaminar la cuestión de la autoridad papal para el bien de todas las personas preocupadas por la unidad del Cuerpo de Cristo.

En 1970 tiene lugar en Roma la canonización de los 40 Mártires de Inglaterra y Gales. En la homilía de esta ceremonia el Papa Pablo VI proclama anticipando la unidad, que “no va a haber intentos de disminuir el prestigio y las costumbres propias de la Iglesia Anglicana”.

Todos estos eventos pasan hace más de 35 años.

En los años setenta y ochenta pasa lo que pasó en la Iglesia Anglicana. Provincias enteras de la Comunidad Anglicana se alejan de la fe católica. A pesar de las protestas de Pablo VI y Juan Pablo II, tienen lugar las así llamadas ordenaciones diaconales y sacerdotales, que desde el punto de vista de la sacramentología son nulas. En consecuencia, se intenta celebrar sacramentos que no son válidos. Tiene lugar un tremendo engaño a gran escala.

5. La Iglesia Anglicana Tradicional

El 14 de setiembre de 1977, el día de la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, los Anglicanos preocupados por la situación se reúnen en un congreso en St. Louis, Missouri.  Este mismo día se proclama a los reunidos lo que pasaría a la historia como la Afirmación de St. Louis3, que es recibida con aplauso y alegría. En ella se declara:

“Nuestra intención es buscar y alcanzar la comunión sacramental plena y la unidad visible con otros Cristianos que »veneran a la Trinidad en la Unidad y a la Unidad en la Trinidad« y que mantienen la fe Católica y Apostólica”.

En la Afirmación de St. Louis tiene su raíz la Iglesia Anglicana Tradicional (TAC) cuyas estructuras se forman en este tiempo y que quedan fijadas en el “Concordato de la TAC” del año 1990 (enmendado en los años siguientes)4.  ¿Y qué decide la TAC en relación al diálogo con Roma? Simplemente recoge y reafirma los resultados del diálogo obtenidos hasta ahora y los sigue desarrollando, ya que el diálogo de Roma con la sede de Cantórbery se estanca por razones obvias.

Al comienzo de los años noventa algunos de los representantes de la Iglesia Anglicana Tradicional son invitados a Roma por el Secretariado de la Unidad Cristiana. Allí tienen la oportunidad de contar quienes somos y qué es lo que buscamos. Roma sabe que la Afirmación habla de la intención de buscar y conseguir la comunión sacramental plena y la unidad visible con otros Cristianos que mantienen la fe Católica y Apostólica.

Desde aquél entonces cada encuentro del Colegio de Obispos de la TAC, que se ha reunido generalmente cada 2 años, ha apoyado el principio de este nuestro anhelo de llegar a ser “una Iglesia Anglicana en comunión con la Santa Sede”. Cada Sínodo Nacional ha adoptado alguna forma de resolución que apoye este concepto.

La TAC ha decidido simplemente continuar el proceso iniciado por el Arzobispo Ramsey y el Papa Pablo VI, ya que en nuestra Comunión Tradicional no existe el impedimento de una fe y moral no-Católicas. Y hay otra razón para buscar la comunión con Roma: Ya que nuestra comunión con la Comunión Anglicana de Cantórbery es de hecho inexistente, no podemos permanecer con nuestra fe Católica en un vacío eclesial. La profesión de la fe Católica requiere que se la ejerza en comunión. Nuestros obispos no pueden existir en separación de la corriente principal de la Iglesia de Cristo, tienen que estar en comunión con otros obispos. La unidad no es sólo una opción. La unidad es un mandamiento de Jesús que rezó:

“No ruego solamente por ellos (los apóstoles), sino también por todos aquellos que por su palabra creerán en mí. Que todos sean uno como Tú, Padre, estás en Mí, y Yo en Ti. Sean también uno en nosotros: así el mundo creerá que tú me has enviado” (J 18:20-21).

6. Últimos sucesos

Y el último - hasta ahora - gran evento en el camino hacia la unidad.
Es el 3 de octubre de 2007. Una treintena de obispos y vicarios generales de todo el mundo está congregada en una fresca mañana de otoño inglés en la iglesia de Santa Agada en Portsmouth, en la costa sur de Inglaterra. Los reunidos cantan el himno Veni Creator Spiritus y se lee en silencio el borrador de la larga Carta preparada para ser enviada a la Congregación para la Doctrina de la Fe. El primado de la TAC, el arzobispo John Hepworth, invita a todos a expresar su opinión sobre la Carta. Hablan todos, no hay desacuerdos, algunos confiesan que esto es, por lo cual han rezado desde su juventud. Los obispos y vicarios generales votan y aceptan de forma unánime el texto de la Carta a la Sede de Roma en la cual se expresa la voluntad de “buscar la unidad plena, corporativa y sacramental”. Todos cantan una versión del Credo de Cardenal Newman y la Doxología durante la cual, para la sorpresa de muchos, espontáneamente nos tomamos de las manos. En las ventanas de la iglesia aparece el sol, en la cara de varios, las lágrimas. Luego se celebra la Eucaristía durante la cual los obispos y vicarios generales solemnemente firman la Carta en el altar.

Seis días después, el 9 de octubre de 2007, el Primado y dos obispos delegados, Mercer y Wilkinson, ambos canadienses, tienen un encuentro en el Vaticano en la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe (la antigua oficina de Benedicto XVI) para entregar personalmente la carta.

7. Hacia el futuro

Aquí y allá aparecen dos preguntas:

1. ¿Qué pasa ahora?
El diálogo está establecido. Cuándo, dónde y cómo se verán los frutos, no depende solamente de nosotros. Mi sensación es que éste no va a ser un proceso rápido, aunque desearía equivocarme.

2. ¿Roma nos va a absorber?
En 1925 el monje católico romano, Dom Lambert Beaduin acunó la frase de la Iglesia Anglicana unida pero no absorbida (L'Eglise Anglicane Unie non Absorbee)5. Los mismos Católicos Romanos invitan a los Anglicanos a valorar su herencia anglicana. Hay más de 20 Iglesias en comunión plena con la Sede de Pedro, algunas de ellas más pequeñas que la nuestra. Entre ellas están la Iglesia Maronita de Siria y el Líbano, la Iglesia Armenia, la Iglesia Copta, la Iglesia Melquita, la Iglesia Caldea, la Iglesia Griega-Católica de Ucrania y algunas más. La Iglesia de Rito Latino o la Iglesia Católica Romana es solamente una de las Iglesias Católicas, aunque la más grande.

Algo grande surgirá del presente movimiento. La Iglesia Tradicional Anglicana es solamente la vanguardia de un grupo más grande de Anglicanos de Cantórbery que huyen de su antigua casa mientras ésta desaparece en llamas. “Haz Padre que todos sean uno”. Recemos y actuemos para que esta oración del Señor se haga realidad.


Notas:

1 Los detalles véase por ejemplo en Beda, Historia Eclesiástica del pueblo Inglés, http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_ecclesiastica_gentis_Anglorum, acceso: 10.1.2008

2 http://anglicanhistory.org/tracts/tract90/fulltext.html, acceso: 10.1.2008

3 http://acahomeorg0.web701.discountasp.net/documents/affirmation_of_st_louis.aspx, acceso: 14.12.2009

4 http://acahomeorg0.web701.discountasp.net/documents/tac_concordat_1990.aspx, acceso: 14.12.2009

5 http://anglicanhistory.org/misc/beauduin.html, acceso: 10.1.2008

*Texto editado en mayo de 2008 de una ponencia en el Sínodo Extraordinario de la Diócesis Misionera Anglicana de Centroamérica y  Países Extra-Jurisdiccionales en San Antonio Chiaj, Guatemala, 1.12.2007